¿Cambio en Catalunya? No creo.

noviembre 21, 2010 § 2 comentarios

La campaña catalana sube de tono, pero en un tono singular. Los partidos apuestan por el sexo y el erotismo para llamar la atención del electorado, para frenar la sangría abstencionista que se prevé el próximo domingo cuando ni la mitad de los catalanes se preocupen por quién les gobierna.

Nebrera con una toalla, el partido de Laporta en sujetador con una senyera independentista por Madrid y el orgasmo del PSC ponen un broche de oro a una campaña que al menos ha dejado en el olvido los cordones sanitarios y las promesas de “no pacto” con otras fuerzas políticas. Hay que reconocerles que han desaparecido los abucheos, los boicot y las agresiones, la intolerancia;  y en su lugar aparecen jadeos y toallas entre sábanas y tacones, y champán. En frente un CiU irresponsable neo-independentista y un PP de Sánchez-Camacho reconvertido en un partido populista venezolano de tintes racistas, perdón, “ordenados”; esta cuadrilla son la guinda a un selecto grupo de políticos en el que los desnudos de Rivera ponen un punto de seriedad a la campaña electoral catalana.

No hay confianza en la política, no hay confianza en los políticos en general y no hay confianza en los programas. No hablamos de salir de la crisis, así que nada mejor que convertir una campaña electoral en un anuncio de colonia cara que para algo se acerca la Navidad.  Me importa bastante poco lo que pase el próximo domingo, espero con más impaciencia el anuncio de Freixenet, la verdad, hará más bien por Cataluña que cualquiera de estos.

Deseado pésame.

septiembre 3, 2010 § Deja un comentario

Se acerca el incierto final. Cunde la tristeza al paso que la agonía llama a la puerta de Moncloa. Era irremediable llegar a esto, es algo mayor y se ha cuidado mal, muchos de sus amigos le avisaron de que así podía acabar pero no hizo caso. Mientras tanto, a medida que se acerca el momento, sus amigos y colaboradores callan cada día más, parecen evitar que en la memoria colectiva de los demás queden enlazados con la historia de un fracaso o la imagen triste de un final evitable ya imposible de remediar.

En vísperas de crisis de gobierno, y mientras el PSOE vende el chisme de que el ejecutivo trabaja al 100%  vamos ya sabiendo algo más de esta historia tan lorquiana de un gobierno en retirada. Lo más destacable es que el ministro del paro está recogiendo el despacho y haciendo la maleta preparando su vuelta a Barcelona y que la ministra de Sanidad está más ocupada en salvarle la cara a su presidente en Madrid, ya que él no puede salvarse de nada ni de nadie, ya no está para esos trotes. Y mientras, los demás,    juegan a hacer lo que pueden y a guardar silencio y discreción, que las apariencias en estos casos siempre son lo primero. Que nadie los culpe a ellos por mirar por lo suyo, que no les pagan para otra cosa al fin y al cabo. Son sus barones los que quedarán y los que tendrán que hacer frente a la soledad, son ellos los únicos que aún se mueven en torno a tanta tragedia y agonía. Es lo normal.

Se van a cerrar las puertas y las retrancas no han dejado de estar ahí en todo este tiempo, simplemente no se usaban en las buenas temporadas de casa de puertas abiertas  y cancela cerrada que no ocultaban a nadie tanto derroche y tanta felicidad de zaguán para afuera, en tiempos así  somos todos muy transparentes.  Pero todo va a cambiar, las criadas ya murmuran sobre el incierto futuro, se mueven entre la nostalgia y la desesperanza;  las campanas tañen con esa normalidad que amenaza con anunciar el desenlace en cualquier momento;  y en casa se preparan para cerrar contraventanas y echar cortinas oscuras que dejen el luto, la oscuridad  y la reflexión para dentro lejos de las malas lenguas de la democracia. Entonces saltarán los odios y reproches que deberán de escucharse cuando la derrota y el hambre de poder hagan mella, cuando lo hagan lo suficiente como para dar ese toque de dignidad y sinceridad a la política que sólo surge cuando uno no se juega un bolsillo lleno, sino vacío. Entonces las cosas cambiarán y los buenos momentos volverán.

Esto pasa al fin y al cabo hasta en las mejores familias, no se tienen que preocupar los señores del PSOE. Los ciudadanos aguardamos poder dar pronto ese deseado pésame político a la familia socialista, ellos están sufriendo lo suyo, seguro que en el fondo saben que cuanto antes, mejor para todos.

Un gobierno en minoría.

julio 19, 2010 § Deja un comentario

Mientras decenas de miles de banderas españolas salían a las calles de Barcelona sin que nadie las convocara, los nacionalistas que conforman eso que se conoce como la Cataluña institucional preparaban ya la estrategia de la confrontación con el Estado. Ha sido un golpe duro y tras uno tan evidente los nacionalistas saben que deben reaccionar rápido en favor de sus intereses políticos y politizados. Podría hablar del apoyo a la Selección Nacional, no de la sentencia del estatut, porque creo que lo primero les ha molestado bastante más, pero el argumento que esgrimen es sobre el segundo.

Y vista la debilidad del Presidente Rodríguez poco les está costando. Una velada amenaza ha sido suficiente para que el gobierno ponga todos los instrumentos del Estado a disposición del egoísmo y el odio institucionalizado. De aquellos cabreados que no han cambiado un ápice el guión del estatut y han propuesto que toda España se acomode a la legislación de una región, en ese afán del nacionalismo por hacer que su región sea odiada por los demás para al menos no tener que inventarse también ese rechazo. Hace un par de años esto se hubiera solucionado con un presupuesto de miles de millones de más para salvar supuestos años deficitarios y de injusticia que hubieran alimentado el victimismo de una Cataluña institucional; de una Cataluña que no representa más que a un sistema muy rentable de hacer política y de defenderse del juicio ciudadano apostando por un culpable exterior. No es nuevo, el General Franco y todos los regímenes lo han utilizado a lo largo de la historia, ni para inventarse un modo de hacer política valen.

La debilidad de Zapatero no reside en su personalidad ni en su forma de diálogar ni en su talante. El problema es que sabe que los diputados del PSC no le pertenecen ni le son leales y antes de que se vea en una votación a pocos meses de las elecciones catalanas prefiere ocultarlo a los españoles. Está en minoría, ha sido capaz de perder diputados sin convocar elecciones. La cuestión es cuánto tiempo durará así y durante  cuánto tiempo los españoles se lo permitirán. Otro hubiera dimitido, pero la cobardía de Zapatero para dar la cara ante los problemas es tan conocida como la de los nacionalistas para afrontar los problemas de Cataluña y sus ciudadanos.

Si no fuera por lo que cobran estos políticos pensaría que realmente se lo creen.

El tortazo.

junio 5, 2010 § 1 comentario

“Para ganar el futuro, a veces, hay que perder las elecciones”

Es la frase que dijo José Bono hace unos días, emulando a Winston Churchill como si quisiera mandar un mensaje a sus bases y a sus electores de capacidad de Estado y de Gobierno del PSOE, siendo capaz ya ven, de sacrificar al propio PSOE por el bien de España. Como consigna electoral patriótica para un país en crisis está muy bien, posiblemente la usen cuando se atrevan a pedirle  opinión a los ciudadanos en las urnas.

El PSOE sabe que la situación electoral actual solo puede empeorar si las previsiones sobre la situación económica siguen siendo tan pesimistas y es por eso que las palabras de Bono se pueden leer en clave electoral de partido. Más vale una retirada a tiempo que una derrota aún más dolorosa y estrepitosa.  El PSOE conoce las encuestas y los sondeos y sabe que el “tortazo electoral” se está fraguando en la sociedad y a la primera de cambio se ejecutará el castigo. Si Durán ha salvado “el tortazo catalán” a su conveniencia electoral son cada vez más los presidentes autonómicos y alcaldes que se preparan para salvar el suyo; véanse Extremadura, Castilla La Mancha, Andalucía, Zaragoza, Palma…

Si ZP tuviera realmente capacidad de Estado y sobre todo capacidad de partido ya habría dimitido y salvaría a sus alcaldes y presidentes autonómicos del tortazo que la sociedad prepara al partido que nos ha conducido a esta situación. Pero mucho me temo que este presidente seguirá consiguiendo tiempos y será capaz antes de sacrificar a los suyos (a todos)  que entregarse él mismo. La cobardía política siempre ha sido algo muy suya cuando ha habido que dar la cara ante los peores problemas.

Los personalismos suelen llevar al fracaso de los proyectos, pero al menos así es más sencillo responsabilizar a los culpables.

No, “el terral” no vota al PP.

diciembre 22, 2009 § 4 comentarios

Hace unos días se publicó en prensa una entrevista a Gabino Puche, diputado del PP.  Nada nuevo en el mensaje, siempre lo mismo y todo muy correcto. Apoyo por parte del diputado a una línea de altas prestaciones para Jaén frente a un  AVE, por cierto. Pero en esta ocasión lo que más llamaba la atención es una curiosa y llamativa descripción del ambiente electoral de costa frente al de interior.   Como intento de justificación de los malos resultados electorales en Jaén no está mal, pero es eso, un intento.

La cita exacta fue la siguiente según publicó el diario Ideal:

“¿Y qué influencia tiene el mar?

Creo que la gente es más abierta, más liberal, más emprendedora, con más iniciativa, se crean más puestos de trabajo, es más libre, piensa más, tiene más donde elegir… y cuando ves lo que hay, la gente se vuelca más hacia el centro-derecha que para la izquierda. No sólo en España sino en toda Europa”

Confunde el diputado Puche el tocino con la velocidad. No es el clima, son los argumentos y las personas ante todo.

No se puede decir que la climatología o la geografía hacen a la gente más de una manera o de otra por la sencilla razón de que no es verdad, en política no. Si el PP tiene problemas en Sevilla o en Jaén antes lo tenía en Granada y fue capaz de cambiar las cosas. Si a Pepe Torres lo votan hasta en el Zaidín es por la misma razón  que a “la Villalobos” la convirtieron los ciudadanos costeros  en alcaldesa de la mismísima Málaga “la Roja”. No hablemos de lo que ocurre en la costa oriental malagueña, costa tropical granadina, costa onubense o Guadix porque los esquemas del diputado Puche no encajan del todo. Es cuestión de candidatos, de campañas y de cómo llegar al ciudadano. Y si en Jaén el PP ha gobernado en La Carolina, Jaén, Úbeda, Baeza o Linares y hoy no lo hace no es por el clima, ni por “el terral” ni las “gotas frías”. Esos ciudadanos tuvieron libertad para elegir al PP y la tuvieron también para dejar de apoyarle en recientes citas electorales.  ¿Por qué? Eso hay que plantearse, por qué. Desde luego equivocándose no llegarán a ningún lado, y  mintiéndose a sí mismo menos.

Una labor de oposición que se digne nunca puede caer en una justificación tan simple y  gratuita, eso es dejarse llevar por el acomodamiento en la oposición y lo que es peor, en el insulto de su potencial electorado al tratarlo como inculto o poco inteligente, o poco “libre”. En Andalucía el PP no tiene un problema de costa o de interior, tiene un problema de provincias que se llaman Jaén, Sevilla y Huelva;– como dijo Esperanza Oña –  y si el PP ha conseguido en otras comarcas  y provincias convencer a los ciudadanos de que los proyectos del PP son mejores que los del PSOE , que lo son,  ¿por qué Jaén ahora no? ¿Es culpa de los ciudadanos? Más bien no diputado Puche, más bien no.

Y se lo dice uno que ha respirado bastante más sal que usted. No creo que en Málaga sean más inteligentes o más libres que en Jaén, en absoluto; la diferencia es otra, y el diputado Puche también la conoce, estoy seguro.

Entre patadas anda la cosa.

octubre 14, 2009 § Deja un comentario

Yo creía que los espectáculos en política local eran más propios de alcaldes más mediáticos, pero no me lo imaginaba de la alcaldesa de La Carolina, Ángeles Férriz y de su partido socialista. Está metiendo la pata entre insulto y convocatoria.

Llama la atención ver al PSOE jaenero promoviendo una manifestación contra un acuerdo que pone en riesgo el gobierno de la lista más votada siendo algo tan “legal”, argumento al que siempre aluden a la hora de gobernar “con el que sea” por tal de evitar que el PP alcance un cargo de poder. La única intención que parece que tiene es calentar el pleno de  la moción de censura, y eso es peligroso; allá ellos con sus tormentas pero cuidado con las tempestades que luego nos afectan a todos. ¿Alguien se imagina que el PP hubiera convocado manifestaciones en aquellos municipios donde el PSOE no permite que gobierne la lista más votada? Por ejemplo en Jaén; nadie se lo imagina, claro, porque entonces la consigna es la famosa de “la mayoría progresista”.  

Quién lo iba a decir, el PSOE defendiendo la lista más votada y el PP apoyando una coalición de derrotados por gentileza de un solo concejal que como he dicho otras veces, ha sido elegido para marcar los destinos de La Carolina.

“Porque el gobierno de una ciudad no se puede decidir entre tres señores en un contrato mercantil, sino en las urnas” . Así lo afirman los socialistas de La Carolina y me parece una verdad como un castillo, así que espero que mañana sus compañeros en la capital presenten su dimisión. Donde dije digo, digo… lo que me da la gana, va a ser eso.

Todo este tema tiene tanto de farsa como de pataleta. Qué más da, si al fin y al cabo tan legal y tan penoso resulta dar una última pataleta antes de caerse del sillón como darle una patada a la voluntad del pueblo. Hoy una cosa, y mañana lo otro.

Un vicio legal y democrático.

octubre 3, 2009 § 2 comentarios

En mayo de 2007 el PP ganó las elecciones en Jaén capital y lo hizo casi arrasando. Se quedó, por el camino más corto, a 50 votos de un concejal que se le habría caído a IU y a pocos cientos de habérselo quitado al PSOE. El PP entonces habló de “pacto de perdedores”, “coaliciones de derrotados” y otras expresiones del estilo que se merecen todos aquellos que gobiernan sin ganar.

Yo soy de la opinión de que si alguien pretende pactar y cree que sus programas son compatibles que se alíen ante unos comicios o directamente que se cambie el sistema electoral y se favorezcan segundas vueltas. De esa manera probablemente los equipos serían menos monocolor con programas más ricos y debatidos; y una importante diversidad en las formas y maneras. Sinceramente, me parece que es una gran solución ante una posible radicalización de posturas. Y llegada una situación sin salida siempre cabrían mociones de censura internas que sirvan para oxigenar el poder. Pero claro, como en España parece que está prohibido el diferir dentro de un partido, y cualquier desencuentro se convierte en una crisis de partido que lo pone al borde del abismo, falta de liderazgos y bla bla, pues claro, esas cosas escuecen. Y no debe ser así.

Prefiero mil veces un sistema como ése a uno en el que un concejal o dos son quienes decidan qué programa se cumple en un municipio o quién debe ser el alcalde. Llevamos toda la vida viendo cómo en ayuntamientos y comunidades autónomas al final quienes tienen la llave son las fuerzas con menos representación. Es una legal manera de falsear la voluntad popular. Díganme sino si hay derecho que el ICA de La Carolina haya estado dos años diciendo que el programa del PSOE era de lo mejor y ahora se sienta descontento y diga que no, que lo suyo es el programa del PP, incluso contando con un concejal que ya no era del PP y que se había situado fuera del grupo municipal popular. No hay derecho a jugar así con las instituciones. Como no lo hay en Jaén, donde una coalición con cada vez menos fuerza como Izquierda Unida es la que ha decidido que el programa del PSOE debe ser el que se haga en Jaén. Luego nos sorprendemos con las polémicas, pero si es que hay que recordar que los ciudadanos votaron al programa del PP, y que el programa del PSOE no es comparable al de IU en la mayoría de sus puntos aunque nos dijeran un mes después de las elecciones que eran gemelos “clavaos”.

Primero fue Santiago Pontones donde un concejal del PP hizo mutis por el foro de su partido y él solito decidió con las urnas sin guardar que el PSOE debía gobernar gracias a su voto en blanco (PSOE habia ganado con mayoría simple) , luego fue Mengíbar donde el PSOE se vio fuera frente a una coalición de derrotados; moción de censura también en H. de Calatrava en pleno verano de 2008 que no prosperó; más cerca nos queda el caso de Mancha Real, donde el PP no ganó las elecciones y se atrevió a gobernar y con la misma facilidad que pactó se rompió el acuerdo (esas personas que negocian con el poder no merecen gran confianza). En Andújar el PA ha amenazado varias veces con decidir el futuro de la ciudad con el poder de un solo concejal a pesar de que el PP se quedó a 40 votos de la absoluta  y ahora le va a tocar a La Carolina, donde un único representante del pueblo ha sido “iluminado” para marcar los destinos del municipio. No sé yo qué haría si fuera Gallarín, pero deberá tener en cuenta que quien es capaz de traicionar a unos también será capaz de hacerlo con otros. Estoy seguro que los vecinos afectados por decisiones como el Plan Huertas o los defraudados por los proyectos prometidos verán la moción con grandes dosis de justicia, pero desde el punto de vista formal es terrible. Pero no todo es Jaén, polémicas mucho mayores y bastante más oscuras se han visto en lugares como Ronda o Vélez Málaga; por no hablar del caso de Córdoba y Rosa Aguilar o Sevilla.

No hay duda que en España hace falta cambiar la ley electoral y hacerlo en profundidad. Todo es “superlegal” aunque como demócrata me resulte un vicio con el que acabar si no queremos que finalmente sea otra cosa la que acabe con él.

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